En 1987, Cannon Films intentó llevar todo aquello al cine con Lundgren como He-Man y Langella como Skeletor. El resultado fue una película bastante extraña, con poco de Eternia, demasiado de la Tierra y un presupuesto que se notaba prácticamente en cada esquina. Para los fanáticos del cine de culto clase C puede funcionar; a mí no me gustó...ni siquiera a mis 12 años.
Treinta y nueve años después, Travis Knight —director de "Bumblebee"— vuelve a intentarlo. Y esta vez sí parece haber entendido algo fundamental: si vas a hacer una película de He-Man, queremos ver He-Man. OK. Puede haberle errado en otro montón de aspectos.
La nueva película comienza con Adam (Nicolas Galitzine - "La Idea de Tenerte") separado de su hogar y criado en la Tierra. Quince años después, y luego de mucho buscarla, encuentra la Espada de Poder, la cual lo conduce nuevamente hacia Eternia, donde descubre que su mundo está bajo el dominio de Skeletor (Jared Leto - "Dallas Buyers Club" / "Morbius"). Adam debe recuperar su identidad como He-Man y enfrentarse a Skeletor, acompañado por Teela (Camila Méndez - "Riverdale") y Duncan/Man-At-Arms (Idris Elba - "Mandela: Del Mito al Hombre"). Y acá aparece una de las grandes diferencias respecto de la película de 1987. Esta vez Eternia existe. Hay personajes, criaturas, armas, castillos, magia y toda esa estética exagerada que uno espera cuando escucha las palabras Masters of the Universe. La película no parece avergonzarse de su origen. Y eso, créanme, ya es bastante.
Porque uno de los grandes problemas de la versión de 1987 era precisamente que parecía tener miedo de ser una película de He-Man.
Si pensamos en diferencias, la primera que se nos viene a la mente es la de quienes interpretan al héroe: Lundgren vss Galitzine. Y acá tenemos que detenernos. Porque aunque la película de 1987 sea objetivamente una película bastante floja, hay algo que nadie puede quitarle a Dolph Lundgren: era lo más parecido a He-Man que se podía encontrar. El tipo tenía el físico perfecto. Alto, rubio, musculoso y con esa cara de señor que podía levantar una espada mágica y gritar “¡por el poder de Grayskull!” sin que nadie cuestionara demasiado la situación. El problema aparecía cuando tenía que hablar. Lundgren nunca fue precisamente un gran actor y la película tampoco le daba demasiado material para demostrar lo contrario.
Galitzine, en cambio, tiene bastante más capacidad interpretativa. Puede construir a Adam antes de transformarse en He-Man y eso permite algo que la película de 1987 prácticamente no desarrolló: la diferencia entre Adam y He-Man. Y acá está mi dilema. ¿Quién es mejor He-Man? Como actor: Galitzine. Como muñeco de acción salido directamente de la caja de Mattel: Dolph Lundgren gana por goleada. Es como comparar a un actor interpretando a Conan con Schwarzenegger. Hay cosas que se pueden actuar y otras que simplemente se tienen.Y Lundgren tenía la presencia física.
Pero si hay un duelo que me interesa todavía más es el de Langella vs Leto.Frank Langella fue probablemente lo mejor de la película de 1987. Su Skeletor era exagerado, teatral, casi shakespeariano. Y, paradójicamente, funcionaba precisamente porque Langella parecía entender que estaba interpretando a un villano de fantasía completamente desquiciado. Jared Leto tiene otra aproximación. Su Skeletor es mucho más espectacular visualmente y está integrado en un universo que finalmente se parece al de Masters of the Universe. Pero también es más consciente del tono de blockbuster moderno. Son dos Skeletors pertenecientes a dos épocas completamente distintas. Uno parece salido de una producción de fantasía de los 80. El otro parece salido de una película de superhéroes del siglo XXI. Cosa que, por otro lado, es de perogrullo.
¿Dónde gana la nueva versión? Porque no gana en los duelos de sus protagonistas (tampoco podemos decir que "pierde"), no gana en la banda de sonido, y tampoco gana en la historia. La versión de 2026 entiende que el atractivo de "Masters of the Universe" está precisamente en su universo. La Tierra existe porque forma parte de la historia de Adam, pero no se convierte en el escenario principal de la aventura. Y cuando finalmente llegamos a Eternia, la película empieza a jugar con aquello que durante décadas los fans habían querido ver en acción real. La espada. Grayskull. Skeletor. Teela. Man-At-Arms. Las criaturas. Los guerreros. Todo ese enorme cajón de juguetes que la película de 1987 tuvo que dejar prácticamente cerrado, por temas obviamente presupuestales.
La recepción crítica tampoco fue unánime, pero sí bastante más favorable que la del film original: actualmente ronda el 67% en Rotten Tomatoes, mientras que la película de 1987 quedó marcada por su fracaso crítico y comercial. No es la gran película, pero supera ampliamente muchas de las últimas producciones de Marvel. Es una película de aventuras y fantasía hecha para que uno se divierta viendo a estos personajes finalmente cobrar vida. Tiene momentos muy buenos, bastante humor y una enorme cantidad de referencias para quienes crecimos con los muñecos y la serie animada (y hasta un cameo del propio Lundgren).
A ver...tiene muchos aspectos que se podrían mejorar: cómo se hace ver a Man-at-Arms (borracho, perdedor, y un intento de alivio cómico que rara vez funciona), el propio Skeletor es mostrado "demasiado cómico", y mismo en el rubro, no se termina de definir si es para adultos o para niños. De guion viene "flojarda", y a los fans les van a faltar un par de personajes que, seguramente, notarán. A pesar de todo esto, se hace entretenida y un salto con respecto a su versión original.
PD.: A lo Marvel, estate atento a las escenas post-créditos.
PAÍS: USA / Australia / Canadá / Islandia
AÑO: 2026
GÉNERO: ciencia ficción / superhéroes / aventura
DURACIÓN: 140 minutos
GUIÓN: 5 /10
DIRECCIÓN: 7 / 10
ACTUACIONES: 5 /10
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