La serie nos mete en una funeraria familiar donde, obviamente, la muerte no es precisamente el problema principal. El verdadero conflicto está entre los empleados, la familia, las ambiciones personales y, especialmente, Dámaso, interpretado por Carlos Areces, que rápidamente se convierte en el alma de la serie.
El humor es bastante negro, pero nunca necesita recurrir exclusivamente al chiste fácil. Muchas veces la gracia está simplemente en ver cómo estos personajes toman decisiones completamente absurdas mientras intentan mantener funcionando un negocio dedicado, paradójicamente, a la muerte.
No todos los personajes funcionan igual de bien y algunos parecen estar todavía buscando su lugar, pero el conjunto resulta sorprendentemente fresco.
No es "The Office" en una funeraria, aunque tiene bastante de esa dinámica de oficina donde uno empieza a preguntarse cómo es posible que esta gente siga trabajando junta.
La segunda temporada mantiene prácticamente intacto el espíritu de la primera, pero consigue aprovechar mejor a sus personajes. Dámaso, Chemi, Nieves y compañía ya no necesitan presentación y eso permite que las situaciones sean más disparatadas sin tener que perder tiempo explicándonos quién es quién. Y ahí está probablemente la principal virtud de esta temporada: los personajes empiezan a ser más importantes que la propia historia. Una segunda temporada donde 6 episodios se antojan pocos.
Llegados a la tercera temporada, "Muertos S.L." ya no tiene que demostrar demasiado
Lo mejor es que la serie sigue teniendo esa sensación de comedia coral. Algunos personajes funcionan mejor que otros, obviamente, pero cada uno tiene su propia personalidad y eso evita que todo dependa exclusivamente de Dámaso. También se nota que los guionistas ya conocen perfectamente a sus personajes y saben hasta dónde pueden llevarlos. Hay situaciones bastante surrealistas, pero dentro de la lógica interna de la serie funcionan.
Y acá tengo que reconocer que tenía cierta curiosidad. "Muertos S.L." nunca fue una serie que necesitara grandes cambios para funcionar. Su gracia estaba justamente en esa pequeña funeraria, en sus empleados y en los problemas cotidianos llevados al extremo. El desafío era entonces bastante evidente: ¿cómo cerrar una serie sin convertirla en algo completamente diferente?
La respuesta de los Caballero es bastante coherente con lo que vimos anteriormente: no reinventar la serie, sino llevar un poco más lejos aquello que ya funcionaba.
La temporada vuelve a colocar en el centro la lucha por el control de la funeraria, y eso permite recuperar una de las mejores dinámicas de la serie: Dámaso intentando conseguir aquello que considera que merece, mientras alrededor suyo todo parece conspirar para que las cosas nunca salgan como él quiere.
Si hay algo que me gustó especialmente de esta temporada es que la serie sigue entendiendo que sus personajes son más importantes que la trama. "Muertos S.L." nunca necesitó una gran historia épica. Necesitó personajes que chocaran entre sí. Y cuando eso ocurre, la serie funciona. Chemi sigue siendo Chemi. Nieves sigue siendo Nieves. Nino sigue siendo Nino. Y el resto del equipo continúa aportando esas pequeñas historias paralelas que terminan construyendo el verdadero encanto de la serie.
Y por tercera vez, la temporada se hace muy corta. Dedicada a la memoria de Ascen López (Nieves), quien falleciera el 13 de Julio de este año, esta cuarta temporada puede contar con un final que puede ser impactante, pero que con la ironía que presenta, se me antoja el final perfecto.
FICHA TÉCNICA:
PAÍS: España
AÑO: 2024 - 2026
GÉNERO: comedia negra
DURACIÓN: 6 x 30 minutos
GUIÓN: 8 /10
DIRECCIÓN: 9 / 10
ACTUACIONES: 7 /10
RATED: PG-16









